El Grillo Washingtoniano

Abril 20, 2008

ALERTA DE FRAUDE!!!

Archivado en: Uncategorized — grillotimes @ 5:20 am

Anda circulando por ahí un correo de PROFECO y un “estudio” sobre las gasolineras… NO LO ABRAN, y si lo llegaran a abrir por curiosos, no den click en el link que por ahí dice.

Para más info pueden checar el post de Fraude PROFECO – AFI que escribió el buen Meny Valencia en su blog… es neta mis chavos… cuídense de estps fraudes

DIOS ME LOS BENDIGA SIEMPRE Y CADA DÍA MÁS

Abril 15, 2008

Conciertín casi frustrado…

Archivado en: Uncategorized — grillotimes @ 4:56 am

Hoy hay muchas cosas que contar así que nomás les daré una embarradita de todo para no sobrecargarlos de tanta letra, que ya de por sí en este blog parece que me dio diarrea de palabras (al rato les subo unas cuantas imágenes pa’ que no se me aburran con tanta palabra).

Pues el sábado 5 de abril se me hizo ir al concierto de Hawk Nelson (pop-punk cristiano), y digo se me hizo porque aunque tenía hartas ganas de ir yo ya me había hecho a la idea de que no iba a poder ir. ¿Por qué no podría ir, si al fin este muchacho no hace nada importante los sábados? ¿Qué fuerza intergaláctica lo retenía de poder disfrutar de la alegre música de 4 jóvenes canadienses? Pues les cuento.

Desde el primer día que llegué aquí me di a la muy productiva tarea de buscar conciertos de bandas que conocía (y que me gustaran claro está) y tuve la gran satisfacción de ver que Hawk Nelson se estaría presentando en Marriotsville, MD, que más o menos queda a una hora de aquí-en carro claro, cosa que no tengo. Así que ni tardo ni perezoso busqué a alguien que me quisiera acompañar ofreciendo picharle el boleto si él/ella ponía el carro. Sin buscar mucho pude encontrar a una amiga que le encantó la idea, así que compré los boletos y pacientemente espere el día del concierto sin saber lo que pasaría tan sólo unos días antes de la esperada fecha.

La semana del concierto le hablé a mi amiga, pues por mera formalidad ‘erdad, para confirmar que´sí íbamos a ir. Resulta que cuando me contesta me dice que de verdad lo siente pero que por un asunto personal no iba a poder ir-cosa que yo entendí, lo digo en serio, no es sarcasmo-en ese momento surgió en mi interior esa pregunta que todos nos hacemos en esos momentos cruciales de nuestras vidas: “¿y pss ora, ki hago?” Perdido en este y más cuestionamientos imaginé mil y una formas de poder ir al concierto y volver sano y salvo mi depa’… a eso de la medianoche… usando el metro… que tomaría en una de esas estaciones que están en medio de un ghetto… mmmm… sí, creo que hubiera un poquillo arriesgado… joven extranjero, indefenso, sólo a medianoche en una estación olvidada de DIOS; ¿qué quieren que haga? De verdad tenía ganas de ir al concierto y pues estaba contemplando todas mis posibilidades, por ingenuas que fueran. El caso es que tomé la decisión correcta (así es padres, su hijo no es un ingenuote imprudente, ha desarrollado un poquito de sentido común en estos meses de independencia), y me resigné a perder los boletos que ya había comprado y no ir al concierto. Sin embargo… chan chan chan (chan: dícese de músiquita de suspenso)… en uno de mis esfuerzos desesperados para ver si conseguía a alguien con quien ir le escribí al pastor de jóvenes de la Iglesia a la que voy aquí en DC (¡¡gracias pastor Lamont!!) preguntándole si conocía a alguien que quisiera ir conmigo, pero la verdad ya eran más patadas de ahogado que cualquier cosa, así que planeé mi sábado descartando toda posibilidad de ir a ver a Hawk Nelson… y lo inesperado ocurrió. Justo antes de irme a comprar un subway con mis roommates(30 cm de delicioso sandwich por 5 dólares, ¿a poco no es un ofertón?) recibí una llamada, era… Mark. Un chavo de la iglesia que había visto el mail del pastor de jóvenes y quería ir al concierto. No me quedó más que darle gracias a DIOS, porque ÉL sabía las ganas que tenía de ir y pues había contestado esa sencilla y algo trivial oración.

Esa tarde, en el flamante Alero rojo de Mark, con nuestras playeras de Hawk Nelson y equipados con su celular con GPS (osea  un aparatito que es más listo que nosotros dos y básicamente  nos dice pa’ donde darle para llegar a nuestro destino), nos aventuramos por las carreteras de Maryland rumbo al Marriottsville, MD donde Hawk Nelson se estaría presentando como parte de su gira “Green T Tour” y estrenando nuevo álbum.

El concierto estuvo fenomenal (no encontré una palabra menos ñoña para describirlo, pensé en “grandioso” pero suena como diálogo traducido de “Rescate 911″-si se acuerdan de ese programa es que ya tienen unos cuanto años encima ja ja), la verdad le doy gracias a DIOS que me dio chanze  de poder ir, brincar un rato y disfrutar de un excelente concierto. En total hubo tres bandas: abrió Capital Lights (nueva banda cristiana power pop… medio punkerosos pero no tanto), le siguió Run Kid Run (Alternativo) y obviamente cerró Hawk Nelson, que entre su reportorio hicieron un cover de la canión ochentera “Girls just wanna have fun”, donde Jason (el vocalista) hizo un increíble ’solo’ con una flamante guitarra gibson (modelo GUITAR HERO ja ja ja). 

Bueno, como siempre me pasa, ya llené el post de hoy y apenas les pude platicar del sábado. Chale, y eso que nomás iba a ser una embarradita, hay disculparán ustedes, uno se emociona con esto de la escribida y ni cuenta se da cuando ya exagero con tanta palabra.

Ya nomás para cerrar les digo que el miércoles pasado fui a ver el juego del Pachuca vs. DC United, donde a pesar de perder 2-1 el Pachuca venció en el marcador global 3-2 al United y avanzó a la final de la copa de campeones de la Concacaf. Me tocó estar a nivel de campo, segunda fila, y pude ver al ‘Chaco’ Giménez, a Cacho (que salió con la mira chueca, Pachuca tuvo para golear), Chitiva, Pinto y demás héroes Tuzos. Y además, como estoy seguro que nunca se dará una vuelta por este Grillo blog, puedo decir que fui con una muy linda muchacha brasileña que tiene la sonrisa más cálida y dulce…. ¡Ah verdad! ¡Ora sí quieren leer más chisme! Pues ni modo mis amigos, los dejaré con las ganas ja ja ja.

PD. El sábado hice sopes, lo más divertido fue hacer la masa. Me sentí en mis años mozos cuando jugaba con plastilina… y a veces me la comía ja ja ja ja (mi verdad oculta). ¡Ah, por cierto! ¿A que no saben qué encontré en una tienda? !Refresco Jarritos¡ En sus respectivos sabores: Piña, Mandarina y Tamarindo… ¡ya ven! Las ventajas del libre comercio je je.

 

DIOS ME LOS BENDIGA y vivan cada día como si fuera el último.

Los quiere su Grillo, para servirle a DIOS y a usted.

 

Advertencia: Este post no he sido revisado en cuanto a redacción, disculpen si encuentran errores… y si gustan pues coméntenle.

PD2: Dénse una vuelta por los blogs que tengo en el blogroll, son de buenos amigos que de verdad en esto de la escribida si que tienen talento los muchachos.

Abril 9, 2008

Atrapado en la Rutina…

Archivado en: Uncategorized — grillotimes @ 5:09 am

Después de dejarlos de descansar un buen rato de mis comentarios (traducción: después de tirar mucha barra y ser un desidioso) vuelvo a compartirles un poquito de estas letras que tanto disfruto teclear, y que tanto agradezco que ustedes se tomen el tiempo de leerlas.

Hoy había planeado platicarles del concierto al que, con un gran ayuda de DIOS, pude ir el sábado pasado. Pero al parecer la inspiración hoy en anda por caminos más trillados (y creo también más valiosos), así que el concierto se quedará para el próximo post donde les contaré también cómo me fue en el partido de Pachuca Vs. DC Unted que es mañana (¡Vamos Tuzos!).

…. ahora sí… a lo que truje shensho…

Todo este tiempo en Washington me ha enseñado muchas cosas, de mí mismo, de la vida, de la gente, del mundo en general. He aprendido cada día, aunque sea algo que pareciera insignificante; sin embargo hoy por fin entendí uno de los peores corrosivos del espíritu humano: la rutina. El terror de todo joven al crecer es convertirse en un adulto más preso de la rutina, entrar al “montón” (como diría el buen Miguelito) de esos aburridos que viven presos de un horario predeterminado, víctimas del capitalismo que aliena y convierte a los hombres en recursos, donde sus horas se miden en productividad y no en experiencias: la rutina que deprecia al hombre, disminuye su productividad y termina por desecharlo cuando no le queda más vitalidad que la necesaria para lamentarse por todo lo que su “apretada rutina” no le dejó hacer. Hoy me encontré con ese monstruo, sé que siempre estuvo acechando, y hoy por fin le vi cara a cara. Jamás imaginé que tuviera esa mirada, que su rostro fuera como él que miré este día; nunca pensé que me pudiera conocer mejor de lo que yo mismo me conocía, y mucho menos hubiera comprendido antes que la única forma de ver mi propio espíritu, y de entender mis miedos era encontrándome con este monstruo que llamamos Rutina.

Al verlo tan de cerca entendí que no era el producto de un mundo capitalista y consumista, siempre ha estado ahí; que no escoge al pobre proletario para hacer su vida miserable; que poco le importa la posición social, el oficio o el género; la Rutina es tan diferente de lo que muchos imaginamos, pero a la vez mucho más espantosa y esclavizante de lo que muchas veces pensamos. Su fuerza no viene de un sistema opresor, sino de la fuente de la que nunca hubiéramos sospechado.

Hoy descubrí la Rutina… la ví a lo ojos, me vio a los ojos… me estuvo mirando, como diciéndome que siempre había estado ahí. Tenía una sonrisa cortada, tal vez orgullosa por haber sido descubierta apenas ahora, pero sabiendo que ya no estaba más encubierta y que de mí dependía vencerla. Sus ojos me miraron desafiantes y a la vez temerosos, me estaba retando, pero sé que tenía miedo de que yo aceptara el reto. No dijo nada, todo estaba dicho, no necesito explicar nada… al verla lo supe todo.

Por un momento quise culparla de tantas cosas que, gracias a ella, me han hecho derramar más de una lágrima y lastimar a no menos amigos. -”¡Tantas oportunidades que perdido por tu culpa!”- quise gritarle. Pero entendí que ‘Rutina’ (que al fin y al cabo es nombre) ya lo sabía. Después de mirarnos fijamente, derramé una lágrima, y sorprendido vi que de los ojos de ‘Rutina’ brotaba también una lágrima. No obstante, eran tan diferentes. Mi lágrima era amarga, llena de dolor, fruto del odio que sentía por todo lo que ese monstruo, ‘Rutina’, ya había hecho conmigo apenas a mis 22 años. La lágrima de ‘Rutina’ era como una pequeña pero brillante estrella, como el llanto del que recibe esperanza cuado ésta parecía perdida. Era una lágrima de alivio, la mía era una de rencor. Yo sentía repugnancia por ese monstruo; ‘Rutina’ en cambio, parecía sentirse aliviado de haber sido encontrado. Fue en ese momento que entendí que ‘Rutina’ no era quien yo había pensado, que él odiaba tanto lo que me hacía como yo lo odiaba él… fue entonces que entendí el llanto de los dos, supe porque compartimos esa lágrima… hoy por fin ví cara a cara a mi ‘Rutina’, la encontré en un espejo.

Yo había creado ese monstruo, él nunca me atrapó, yo me atrapé a mi mismo. Por eso lloramos, porque sabía todo lo que yo mismo había dejado escapar… no fue la rutina quien se robó tantas oportunidades, fue mi cobardía, fue mi auto-complacencia. También por eso en esa lágrima había una luz de esperanza, porque por fin entendía que yo había construido mi propia prisión de miedos y comfort, y supe que en mí estaba el escapar; sabía que DIOS me había dado las herramientas para escapar de mis propios errores y que en mí estaba el decidir acabar con ese monstruo que en el fondo también deseaba ser destruido.

Al verlo una ves más a los ojos, y ver mi propia mirada triste vi como nació, como lo crié y como se convirtió en lo que ahora veía. Cada vez que cambié mis sueños por miedos, que dejé de hacer lo que me apasionaba por aquello que era más cómodo  placentero, cada vez que un “no tengo tiempo” se interpuso entre un amigo y yo, y cada vez que “ocupado” fue mi respuesta a la voz de DIOS, cada vez ‘Rutina’ se hacía más fuerte y mi espíritu se apagaba.

Cada vez que preferí dormir que soñar, o que sobreviví cuando pude haber vivido, cada vez que hice esto alimentaba a ‘Rutina’ quien con dolor devoraba mis metas y sueños; mientras yo no entendía como me sentía tan incompleto en mi comodidad.

Hoy conocí a ‘Rutina’, y hoy le dije adiós. Le agradecí esa lágrima, porque hizo que la mía fuera menos amarga. Espero no volverle a ver nunca más, y sé que él no quiere volver, porque hoy entendí que la única forma de tener una rutina es escoger no vivir.

Esta mañana me miré al espejo, esta vez vi VIDA.

DIOS nos ha dado mucho para dar, tanto que nos puede matar el no compartirlo.

Espero que hoy en el espejo no vean lo que quieren ver, sino lo que necesitan ver.

DIOS LOS BENDIGA

A todos los que leen este blog, gracias, es por ustedes que escribo (aunque sean poquitos). LOS AMO y me atrevo a decirlo je je je.

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